Tomar las onces es un plan que no tiene pierde. Bien sea con amigos, familia o compañeros de trabajo, una tarde acompañada de buena compañía y una taza de té, café o chocolate, es una invitación que siempre será bien recibida.

El ambiente descomplicado y la variedad de platos de sal o de dulce que puedes escoger, hacen de las onces una comida muy especial para todos los gustos.

A pesar de que existen muchas leyendas alrededor del origen de “las onces”, la realidad es bastante simple: está comida nació como una merienda entre el desayuno y el almuerzo, sobre las once de la mañana, sin embargo, con el tiempo, en algunos países se trasladó a las horas de la tarde manteniendo su nombre de “onces”. Tan es así, que en inglés se les conoce como elevenses.

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